HISTORYANDO CON DON CHUSCO
Soy Don Chusco, el “chavorruco” de la risa, y llevo con orgullo mis 69 años porque sigo creyendo que jugar,
reír y hacer reír es un privilegio. Mi historia comenzó en las calles, entre artistas urbanos y malabares,
donde descubrí que el humor no solo entretiene: también ayuda a salir adelante. Más tarde estudié Bellas Artes
y artes circenses, pero una de mis mayores enseñanzas vino de mi abuelo Geremías, quien me transmitió la idea
de que la risa puede aliviar las penas y multiplicar las alegrías. Con esa filosofía llegué a California, donde
encontré una sociedad acelerada y con poco tiempo para sonreír.